miércoles, 7 de noviembre de 2012

Cartas a Julio (II)


Querido Julio:

Hace tiempo que no te escribo, a pesar de esto has estado en mi mente casi a diario, sobre todo al mirar
tus malvados ojos en la foto de la mesita de noche.

Aunque cruce velozmente, no puedo dejar de preguntarme si tenías una intención premeditada,
sabiendo que deteniendo la mirada en el lente, el resultado traería que tu estática expresión nos mirara
a todos fijamente con ese dejo de reproche, o si tal vez ni siquiera pensabas y estuvieses simplemente
posando en un lugar iluminado...

Muchas veces, cuando cruzo, pienso también en tu nombre. Lo he analizado desde hace días y estoy
segura de que no debiste llamarte así.

Sé que es el nombre que elegiste cuando tratabas de buscar quién realmente eras, incluso en contra
de los deseos de tu despreciable padre. Lo escogiste tú a él, convirtiéndote en su dueño absoluto,
contrariamente a la manera en que le sucede a la mayoría de los seres humanos. Cuando descubrimos
tener uso de razón, el nombre nos ha elegido y es el dueño de nuestras vidas.

No es que quede mal ese nombre en ti, mucho menos que me desagrade, es más bien la esencia de lo
que significa esa conjunción de letras en mi vida lo que me disgusta, pudiendo sacarte a ti del listado de
las malas experiencias junto a él, por lo menos hasta ahora.

Verás, la mayoría de los Julios que he conocido no me han querido bien y si me han querido, después
de dejar pasar el tiempo, y permitir que la vida desencadene sus episodios, yo no les he querido a ellos,
por diferentes motivos, que en conclusión no importan tanto como el sabor que queda. Ha sido extraña
esta relación mía con las personas que usan tu nombre, empezando desde muy temprana edad y aun
sucediendo en estos días.

Muchas veces, cuando hablamos de ti, suelo llamarte por tu apellido, así trato de engañar al tiempo. Ver
si en esta ocasión me libro de su peso. No quisiera que las incasables manijas me sorprendieran con una
de sus amargas manifestaciones.

*”Cartas a Julio" es una serie de cartas escritas a lo largo de la lectura de la Biografía de Julio Cortázar.

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